Rescato este texto que compartí en redes sociales hace un tiempo y que creo que sigue igual o más vigente.
Espero que mi experiencia sobreviviendo a las inclemencias que a veces se dan en el entorno laboral, te ayuden.
Te cuento mis errores, aprendizajes y consejos.
6 cosas que haría diferente hoy en día para preservar mi salud mental
No trabajaría horas de más, si no se han pactado antes
No trabajaría horas de más, ni en mi tiempo libre, para demostrar que puedo con todo. A veces, no siempre, es la forma que tiene la empresa, no todas, de ahorrar costes. Si lo puede hacer una persona, ¿para qué pagar a 2 o 3?
Ahora establecería LÍMITES.
Preguntar si tengo dudas, siempre
Antes, cuando tenía dudas, fallaba en no preguntar por miedo a molestar, porque «creía» que la persona se iba a enfadar y me haría pasar un mal rato, o para dar a entender que con un par de indicaciones tenía suficiente «porque yo soy una crack que hasta lee la mente».
Ahora preguntaría siempre. Si no lo hago, tengo información a medias, tendré que hacer cambios y estoy perdiendo el tiempo.
Creer que lo mejor siempre está por venir
Antes, sentía cómo mi cabeza tocaba techo en un trabajo (el de cristal y el que no es de cristal) y continuaba por miedo a cambiar y que lo nuevo fuera peor.
Ahora abogo por más acción. ¿Para qué perder el tiempo cuando una etapa acaba? No alargaría una situación que se convertirá en una agonía.
Saber el valor que aporto y ser remunerada en consecuencia
Antes no pedía lo que creía que valía mi trabajo. Dejaba pasar AÑOS esperando que cumpliendo mi siguiente reto saliera el tema de forma «natural».
Ahora hago detonar más conversaciones, abordando situaciones que, aunque incómodas, deben tratarse.
Parar en seco comportamientos y situaciones inadecuadas, fuera de lugar o ilegales
Antes no sabía cómo NO entrar en juegos psicológicos «de ex-psiquiatra del mal». Hay gente que se cree de verdad su propia película y te quiere meter en ella.
Ahora les recomendaría que fueran al médico o mejor, a la Inspección de Trabajo.
Mantener el control de la situación, entender que yo soy la única responsable y que puedo decidir siempre
Antes continuaba con situaciones que no me hacían bien y me restaban a nivel mental y económico. No quería «fracasar».
Ahora, abandonar SIEMPRE es una opción.
Estas cosas pasan a diario en empresas donde mucha gente está esperando la excusa perfecta para no ir a trabajar, porque están sufriendo.
Hay señales a las que no hacemos caso.
Quería hablar de estrategia, pero me ha quedado un post de estrategia en la vida (laboral).
Igual ocurrió con mi libro:
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